Akamai lleva la IA empresarial de la inferencia al código aislado
Dos servicios beta reúnen modelos abiertos, agentes y controles de seguridad en Akamai Cloud
Cuando un agente de inteligencia artificial deja de limitarse a generar respuestas y comienza a escribir y ejecutar código, la infraestructura debe resolver dos problemas distintos: proporcionar acceso a los modelos y contener las acciones que estos sistemas pueden realizar. Akamai busca cubrir ambos frentes con Akamai Inference y Akamai Agent Sandbox, dos servicios beta incorporados a Akamai Cloud.
La propuesta reúne funciones que habitualmente pueden requerir distintos proveedores. Akamai Inference se ocupa de implementar y operar modelos, mientras Agent Sandbox separa al agente del código que genera y permite fijar restricciones sobre su ejecución.
Akamai Inference ofrece acceso gestionado a modelos de peso abierto y personalizados mediante interfaces de programación de aplicaciones compatibles con OpenAI. Para las empresas, esa compatibilidad permite trasladar aplicaciones existentes sin reprogramarlas específicamente para utilizar el servicio.
El catálogo inicial incluye 12 modelos, con tamaños que van de 8.000 millones a 2,8 billones de parámetros. Entre ellos figuran NVIDIA Nemotron 3 Ultra, OpenAI gpt-oss-120b y Google Gemma 4. Las organizaciones pueden optar por implementaciones dedicadas o por una modalidad sin servidor con pago por uso.
El servicio también gestiona autenticación, orquestación y ejecución, además de conectarse con bases de datos y almacenamiento empresarial. Su operación aprovecha recursos de procesamiento en regiones centrales y más de 4.350 ubicaciones Edge. Según Akamai, esta distribución busca acercar las solicitudes a los usuarios y los datos para reducir la latencia y mantener disponibles las aplicaciones.
Agent Sandbox aborda el riesgo operativo que aparece cuando los agentes pueden actuar y ejecutar código generado por ellos mismos. Los agentes funcionan mediante Akamai Functions, pero el código se procesa en un entorno separado.
La división utiliza WebAssembly para establecer restricciones específicas sobre memoria, recursos informáticos, conexiones de salida y capacidades del sistema. El objetivo es impedir que el código opere fuera de los límites definidos por los desarrolladores. La herramienta se distribuye como un componente de código abierto del marco Spin.
El lanzamiento llega acompañado por una expansión de la infraestructura. Akamai incorporó clústeres de GPU NVIDIA Blackwell Ultra y prepara sus centros de datos para admitir la plataforma NVIDIA Vera Rubin durante 2027. Cada nodo Blackwell Ultra de ocho GPU cuenta con aproximadamente 2,3 terabytes de memoria HBM3e, una configuración destinada a modelos grandes y cargas intensivas.
Las dos herramientas permanecen en beta, incluida la modalidad sin servidor de Akamai Inference. Más que sumar otro acceso a modelos, la apuesta de Akamai consiste en conectar inferencia, infraestructura y controles de ejecución dentro de una misma plataforma empresarial.
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