Nearshoring: el riesgo cibernético también entra por los proveedores

Ciudad de México,  |     

Sergio F Cara (NotiPress/Composición)

Controles desiguales y poca vigilancia de la IA debilitan cadenas conectadas

 

El nearshoring no solo conecta plantas, servicios y proveedores. También enlaza sistemas, accesos e información bajo controles que pueden ser muy distintos. Para las empresas mexicanas integradas a cadenas globales, esa desigualdad convierte la seguridad de terceros en un riesgo para toda la operación.

El e-book Ciberseguridad e Inteligencia Artificial: El Blueprint para la Integración de IA y Ciberseguridad en PyMEs, publicado por Delta Protect y la Alianza Nacional de Inteligencia Artificial (ANIA), señala que 40% de las organizaciones sufrió una brecha relacionada con un socio o proveedor clave durante los últimos tres años.

La consecuencia puede rebasar a la organización afectada. El documento presenta el caso de un fabricante automotriz cuya producción global estuvo paralizada durante cinco semanas. El incidente generó costos directos cercanos a 260 millones de dólares y afectó a más de 5,000 proveedores.

Aunque 53% de las organizaciones contrata servicios administrados de seguridad, solo cuatro de cada diez aplica el mismo rigor de protección a sus proveedores. Así, una compañía puede contar con autenticación, vigilancia y capacitación internas mientras mantiene conexiones con terceros sujetos a exigencias menores.

La inteligencia artificial añade otra zona de exposición. Según el informe, únicamente una de cada cuatro organizaciones dispone de controles para monitorear los prompts y las respuestas intercambiadas con proveedores externos de IA. Sin esa visibilidad, resulta difícil conocer qué información se comparte y cómo vuelve a los procesos empresariales.

El mecanismo de protección propuesto parte de identificar qué proveedores acceden a los sistemas, qué privilegios tienen y cómo se supervisa el intercambio de información. También incluye revisar permisos, registrar a los terceros conectados y monitorear las entradas y salidas de modelos externos de IA.

Delta Protect y ANIA plantean incorporar cláusulas de ciberseguridad y uso responsable de inteligencia artificial en los contratos. La finalidad es establecer responsabilidades, exigir transparencia sobre el tratamiento de los datos y evitar que la protección dependa únicamente de acuerdos informales o de la confianza comercial.

Santiago Fuentes, Co-CEO de Delta Protect, resumió el desafío al señalar que la seguridad debe evaluarse como un ecosistema y no limitarse a los sistemas propios.

En cadenas vinculadas con el nearshoring, conocer los accesos de terceros, fijar obligaciones contractuales y supervisar tecnologías externas forma parte de la gestión del riesgo operativo. La continuidad depende también de los controles aplicados fuera de la empresa.

 

NearshoringInteligencia ArtificialCiberseguridad empresarial

¿Te gustó el contenido?

 

 

Recibe las noticias por correo

Entérate de la economía, noticias internacionales y el impacto en los negocios. Aviso de privacidad