Cuando la dificultad para embarazarse revela un problema ginecológico

Ciudad de México,  |     

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Menstruaciones dolorosas o irregulares pueden ser una alerta previa

 

La dificultad para quedar embarazada no siempre es el comienzo del problema. En ocasiones, es la primera señal reconocible de una enfermedad ginecológica que ya se manifestaba mediante menstruaciones dolorosas, abundantes o irregulares, pero cuyas molestias fueron consideradas normales durante años.

La doctora Olivia Dziadek, ginecóloga obstetra y cirujana ginecológica del Hospital Houston Methodist, señala que esa normalización puede retrasar la atención. Algunas pacientes buscan una evaluación después de intentar concebir durante años y descubren entonces una afección que ya producía síntomas.

La endometriosis puede causar inflamación, adherencias y cambios en la anatomía pélvica, además de afectar la reserva ovárica y la calidad de los óvulos. Entre 30% y 50% de las mujeres con esta enfermedad experimentan problemas para concebir. Sin embargo, entre 20% y 25% no presentan síntomas, y las formas leves no siempre aparecen en estudios de imagen.

Los miomas uterinos no afectan necesariamente la fertilidad. Su impacto depende del tamaño y la ubicación: algunos deforman la cavidad uterina e interfieren con la implantación del embrión; otros pueden alterar el flujo sanguíneo hacia el revestimiento del útero u obstruir estructuras reproductivas.

En el síndrome de ovario poliquístico (SOP), el vínculo principal es la ovulación irregular o ausente. Algunas pacientes tienen menstruaciones cada dos o tres meses, crecimiento de vello en zonas no deseadas o resistencia a la insulina. También pueden intervenir adenomiosis, pólipos, obstrucciones de las trompas de Falopio y alteraciones tiroideas.

Como referencia general, las mujeres menores de 35 años pueden solicitar una evaluación después de doce meses intentando concebir sin éxito. Desde los 35 años, el plazo se reduce a seis meses; después de los 40, se recomienda una valoración inmediata. Pero las menstruaciones abundantes, dolorosas, irregulares o ausentes justifican consultar antes, sin esperar esos periodos.

La revisión puede incluir antecedentes menstruales, exploración física, ecografías, estudios hormonales y pruebas para identificar alteraciones estructurales. También debe considerar la salud reproductiva masculina, porque los factores relacionados con los espermatozoides pueden intervenir en una proporción importante de los casos.

Una evaluación de fertilidad no implica necesariamente recurrir a la fecundación in vitro. Identificar la causa permite valorar tratamientos médicos o intervenciones específicas según la enfermedad, su gravedad, la ubicación de las lesiones y los planes reproductivos. También puede ofrecer respuestas para síntomas desatendidos durante años.

 

Hospital Houston MethodistSaludEnfermedades

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