Therexit May
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Sábado, 18 de agosto de 2018

Therexit May

  La tensa situación de la primera ministra británica

Publicado en: Ciudad de México , el por

La salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE), denominada popularmente como Brexit, es un proceso cuya materialización se apetece cada vez más complicada. De manera concreta, la intención de establecer un circuito de negociaciones para una relación comercial óptima entre Londres y Bruselas se yergue como la traba medular de cara a la consolidación de la separación.

Theresa May, primera ministra de Gran Bretaña, es una líder parada sobre una capa de helada, y cada vez más notoria, desaprobación social proveniente, sobretodo, de su propia gente. En poco menos de un año, la mandataria ha visto su abanico de posibilidades y respaldos acortarse en poco más de la mitad y su rango de maniobras limitarse a unas cuantas opciones no planteadas por ella, sino por la UE.

El problema es que la primera ministra no ha logrado un acuerdo lo suficientemente favorable para los intereses políticos, económicos y comerciales del Reino Unido. De no lograr esto antes del 29 de marzo de 2019, cuando se tiene prevista la separación de GB del bloque europeo, el escenario podría ser muy desfavorable para los británicos.

Mark Carney, gobernador del Banco de Inglaterra, mencionó que la probabilidad de un Brexit sin acuerdo es muy alta. Además, el funcionario destacó este ambiente de incertidumbre marcándolo como crucial en el contexto del incremento de intereses financieros y la caída de la libra esterlina 1.7% frente al dólar estadounidense y 0.8% frente al euro.

Da la impresión de que las estrategias adoptadas por May no han funcionado como ella quisiera. Por un lado, tiene un gran índice de impopularidad (solo el 22% del total de la ciudadanía de RU apoya las rutas políticas de la dirigente) y, por otra parte, está en una constante tensión con las cabezas de la Comunidad Europea debido a que ninguna de las dos partes parece querer ceder ante sus mutuas exigencias.

Liam Fox, secretario de Comercio Internacional de Reino Unido, ha responsabilizado, en reiteradas ocasiones, a los dirigentes de la UE de no establecer parámetros propicios a un intercambio diplomático adecuado. Incluso, el funcionario calificó el proceder de Bruselas como "intransigente". Michel Barnier, nombrado en 2016 jefe de negociaciones de la Comisión Europea con el RU, ha sido señalado puntualmente por parte de Fox como uno de los destacados culpables de la gran cantidad de trabas y dificultades en contra del Brexit.

Hemos procurado demarcar las bases para estructurar un acuerdo entre ambas partes. Sin embargo, si la UE determina que la obsesión teológica de los no elegidos es la imperante, aún sobre el bienestar general de los ciudadanos europeos, estaremos viviendo un Brexit de burócratas. Sostiene Liam Fox

May se reunió con Emmanuel Macron, presidente de Francia (nación guardiana de la UE junto con Alemania) el viernes 1 de agosto de 2018 con el objetivo de entablar un diálogo constructivo en torno a la salida del RU. Esto obedece a que Macron ha sido uno de los personajes más reacios al Brexit. Al darse a conocer este hecho, muchos analistas británicos dedujeron que la visita de la "premier" no era precisamente para buscar el apoyo francés al Brexit, sino para analizar opciones paralelas.

En este mismo renglón, Nicola Sturgeon, mandataria de Escocia, lanzó un mensaje a May urgiéndola a plantear un plan B en caso de que el fracaso de la salida del Reino Unido se concrete. Tras un encuentro en Edimburgo entre las dos líderes con el fin de abordar temas de inversión y comercio, Sturgeon discutió con la ministra inglesa las alternativas más plausibles al proceso de salida del RU y la imperativa necesidad de hacer de conocimiento común todos los lineamientos de la futura relación entre las dos comunidades de naciones.

Ahora bien, el Brexit no es un movimiento de separación y divorcio total. El Reino Unido de la Gran Bretaña depende, en gran medida, de una buena y armónica relación con países como Alemania y Francia. En este sentido, es importante subrayar que Francia, en palabras de María Cristina Rosas, profesora del Centro de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional Autónoma de México, representa un enorme peso político dentro de la estructura política del viejo continente. Mientras tanto, Alemania ostenta una gran fuerza y poderío económico.

Por lo anterior, se requiere tener presente que el Brexit fue, en gran parte, el resultado de un referendo con una participación del 72% de la población británica y en donde se obtuvo una derivación de 17 millones 410 mil 742 votos a favor y 16 millones 577 mil 342 en contra. La consulta, aunque ajustada, reflejó un sentimiento de fragmentación de la relación entre el Reino Unido y la Unión Europea. Esta es la causa principal del enfado de las personas. Ellas mismas votaron por el divorcio.

Si la Primera Ministra no consigue condiciones propicias para una ordenada separación, la inconformidad de sus representados podría forzarla a abandonar su cargo.

 

 

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