Del éxito a la incertidumbre: el caso de 737 MAX

Ciudad de México  

Las entregas de aviones comerciales se han reducido un 37% durante los primeros seis meses del 2019

 

Boeing Co., la empresa estadounidense, podría perder su lugar como la fabricante de aviones más grande del mundo después de siete años consecutivos en el primer lugar tras los accidentes fatales en los que se vio involucrado su modelo 737 MAX, de seguir así, la canadiense, Airbus SE, tomará el primer lugar en ventas este 2019.

Las entregas de aviones comerciales se han reducido un 37% durante los primeros seis meses del 2019 desde la crisis del 737 MAX. Modelo suspendido debido a las regulaciones de seguridad para pasajeros desde el segundo incidente. Sin fecha fija de retorno del avión, las ventas de Boeing cayeron a partir del mes de marzo, cuando 57 aviones 737 MAX fueron entregados. En comparación con las cifras de entregas del 2018 del 737 MAX en el mismo periodo, las ventas, presentaron una caída del 40%.

El impacto en la reputación de la aeronave y la incertidumbre respecto al regreso del avión mantienen suspendidas las entregas después de la intención de compra firmada por IAG, empresa dueña de las aerolíneas Iberia y British Airways, por 200 aeronaves del modelo 737 MAX. En un informe realizado por el banco JP Morgan, la ausencia de pedidos, así como la pausa en las entregas tendrán un impacto de mil millones de dólares en las previsiones del 2019 para la fabricante. Por el lado de las fallas técnicas, la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) identificó durante las pruebas en simuladores, un riesgo por resolver antes de arrancar las ventas del avión.

Airbus, por su parte, aseguró 389 entregas de aviones durante el primer semestre del 2019, de los cuales 319 fueron naves de un pasillo, cifra que representa un aumento del 28% respecto al mismo periodo del 2018. En consecuencia, si el panorama no mejora para Boeing, por primera vez en siete años, la canadiense podría quedar en el primer lugar en ventas de aviones de 2019.

Del éxito a la incertidumbre: El avión considerado como el modelo vendido con mayor rapidez de la fabricante estadounidense, perdió la confianza de los pasajeros después de que la aeronave se viera involucrada en dos accidentes graves con apenas cinco meses de distancia entre ellos.

El 18 de octubre de 2018, el vuelo 610 de la aerolínea, Lion Air, se sumergió en el mar de Java en Indonesia con un total de 189 decesos. El vuelo con dirección a Pangkal Pinang y salida de Yakarta se realizó en un 737 MAX. El informe preliminar del Comité Nacional de Seguridad en el Transporte de Indonesia, mostró que los pilotos tuvieron conflictos para anular el sistema de seguridad automático del avión lo que provocó una caída 24 veces más rápida de lo usual.

La falla del sistema del avión no fue una casualidad, sino una modificación presentada como mejora en el modelo MAX. Desde su presentación al mundo en 1967, el 737 se convirtió rápidamente en un éxito en ventas. En el 2017, la americana, presentó el 737 MAX, una nueva línea de su conocido diseño. A partir de su salida en el 2016, Boeing vendió 370 aviones y logró 450 pedidos. Entre las actualizaciones de su fabricación, se mejoró el consumo de combustible, redujeron el tamaño de los baños (cambio que permitió 210 asientos en total), agregaron los winglets (dispositivo de punta alar) en las alas y los motores subieron de altura respecto al ala.

La fabricante estaba al tanto de las consecuencias de la posición de los motores: en ciertos casos podría provocar que la nariz apunte hacia arriba. Para resolver el problema, Boeing instaló el Sistema de Aumento de Características de Maniobra (MCAS, por sus siglas en inglés), el cual ya había provocado problemas similares a otros pilotos.

Cinco meses mas tarde, en marzo de 2019, el vuelo 302 de Ethiopian Airlines en un 737 MAX dejó 157 muertes al estrellarse posterior al despegue a sólo 137 metros del suelo. El avión apuntó hacia abajo y colapsó seis minutos después del despegue, un problema similar al vuelo de Lion Air.

Posterior a la controversia del sistema, Boeing rediseñó el software para desactivar el MCAS si detecta conflictos, además de instalar un sistema de advertencia y ahora ofrecerá capacitación a pilotos ya certificados en el vuelo de los antiguos 737 para mejorar la comprensión. A pesar de estas actualizaciones, la fabricante aseguró la confianza en su sistema negando que haya sido el MCAS la causa de los bloqueos.

Ahora, la falta de pedidos del 737 MAX ha dado la ventaja en ventas al A320 NEO, la aeoronave pasillo único, de la canadiense, Airbus, fiel competidor de Boeing. El segundo semestre de 2019 serán cruciales para recuperar la confianza de los usuarios y de las aerolíneas por volver a circular uno de los modelos más famosos de Boeing.

 

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