Del AZT a las inyecciones mensuales para contener el desarrollo del VIH

Ciudad de México  

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El camino de los tratamientos antiretrovirales, desde las monoterapias hasta el TARGA

 

Desde hace casi 40 años, el ser humano atraviesa por una de las pandemias más importantes de la historia. El Virus de inmunodeficiencia adquirida cambió las dinámicas de la sexualidad desde la documentación de los primeros casos en la década de los 80s. Desde entonces, científicos y farmacéuticas han desarrollado diversos medicamentos que permiten a las personas portadoras del virus tener una mejor calidad de vida y alcanzar la esperanza de vida similar a las personas seronegativas. Para llegar al punto en donde nos encontramos hoy en día, se ha tenido que recorrer un largo camino para conocer más sobre este virus y la manera de mantenerlo controlado.

Uno de los principales objetivos de cualquier tratamiento antiretroviral consiste en evitar que el virus entre a las células y logre modificar su ADN y así poder reproducirse. Un paso importante para el desarrollo de estos medicamentos fue la realización de estudios de laboratorio en la que se pudieradeterminar la cantidad de copias de virus en el cuerpo así como el conteo de células CD4 necesarias para tener un sistema inmunológico funcionando a toda su capacidad.

El primer medicamento surgido para el tratamiento del VIH fue el AZT o zidovudina, sintetizado en principio en 1964, de acuerdo a datos de grupo de trabajo sobre tratamientos de VIH, para el área oncólogica. Tras su fracaso en ese tipo de enfermedades, viró hacia el camino de combatir el virus responsable del SIDA, siendo aprobado en un tiempo récord por la Agencia de medicamentos estadounidense (FDA, por sus siglas en inglés). Aunque esto fue el inicio de los tratamientos antirretrovirales, los resultados no fueron del todo lo esperado, no porque el AZT no funcionara, sino que debía ser administrado de manera paralela con otros medicamentos.

A partir de haberse descubierto que el AZT debía tener medicamentos reforzando su eficacia se procedió a la administración del mismo con otros compuestos. La diodisina o ddl y la ddc fueron los siguientes medicamentos aprobados para el tratamiento del VIH, mismos que permitían monoterapias. Finalmente el inicio de las combinaciones de estos dos fármacos poco a poco fueron aprobados por la FDA.

Poco a poco fueron surgiendo nuevos medicamentos, prometiendo menos toxicidad y efectos secundarios. Llegó al punto en el que en una sola pastilla podían incluirse hasta tres medicamentos distintos, siendo uno de los más relevantes el efavirenz. Aun cuando es uno de los más efectivos, sus repercusiones psiquiátricas lo han llevado a dejarlo a un lado en la nueva combinación de medicamentos.

Atripla, ha sido uno de los medicamentos más utilizados en el tratamiento del VIH y es una combinación de tres fármacos en una sola pastilla tomada de manera diaria en una sola dosis y está compuesto por emtricitabina, efavirenz y tenofovir. El hecho de que las tres medicaciones estén contenidas en una sola pastilla favorece al usuario adherirse al tratamiento para que sea realmente funcional.

Bictarvy es uno de las más recientes combinaciones de medicamentos que prescinde del Efavirenz. Está destinado para aquellos usuarios con propensión a desencadenar reacciones psiquiátricas, además de que su nivel de toxicidad y los efectos secundarios para el cuerpo humano se reducen.

Si bien, actualmente se están desarrollando tratamientos que impliquen sólo una inyección de aplicación mensual a dosis única, puede estar todavía un tanto lejana su aplicación en el sistema mexicano de salud. Aunque se está buscando la cura funcional al VIH no se pierde la esperanza de encontrar una cura definitiva.

 

SaludVIH/SIDAEnfermedades

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