Cómo detectar y controlar el VIH, perspectivas para el paciente

Ciudad de México  

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Una prueba positiva de VIH implica un cambio en el estilo de vida pero a diferencia de años anteriores, no significa la muerte.

 

El más grande temor que una persona puede tener al realizarse la prueba de detección de Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) es ver un resultado positivo. Generalmente, quien lo hace es consciente de haber realizado una actividad de riesgo en algún momento de su vida y una duda que seguro surge frecuentemente cuando se recibe un anuncio así es si la muerte llegará pronto pero, hoy en día, cualquier persona con VIH tiene una esperanza de vida igual a la de una persona sin el virus. Pero, ¿cómo se entera una persona que tiene VIH y cual es el tratamiento para este virus?

La prueba rápida, también llamada prueba de Elisa, no es una prueba de detección de VIH en sí; más bien, indica si el organismo cuenta con determinados anticuerpos, sugiriendo la presencia de una infección en el cuerpo. Sin embargo, no es determinante para asegurar que se es portador de VIH, ya que esta prueba puede reaccionar en presencia de otras infecciones. Incluso, puede llegar a arrojar falsos negativos o falsos positivos. Por estas razones, la prueba de Elisa no resulta concluyente en muchos casos. Nunca dirá "positivo" o "negativo" sino "reactivo" o "no reactivo".

Si la prueba Elisa no resulta determinante, debe realizarse una segunda prueba llamada Western Blot. Ésta va a confirmar si, en efecto, la persona ha adquirido el virus. Una vez se tenga un resultado, sea concluyente o no, es preciso que la noticia sea proporcionada al paciente por un trabajador social o un psicólogo de la salud, un profesional preparado que pueda indicar los pasos a seguir y responder sensiblemente a todas las dudas existentes con respecto al tema.

A partir de esta confirmación. se debe canalizar al sujeto en cuestión con un infectólogo, quien deberá administrarle tratamientos antirretrovirales para reducir la cantidad de virus en el cuerpo a niveles indetectables, esto que permitirá no desarrollar el Síndrome de Inmonudeficiencia Adquirida (SIDA) y, a su vez, evitar la transmisión a futuras parejas sexuales.

Uno de los primeros objetivos de una persona que ha iniciado la toma de un tratamiento antirretroviral es lograr adherirse al tratamiento, es decir, se lo administrará en tiempo y forma. Periódicamente, aproximadamente cada 6 meses, deberá hacerse pruebas de carga viral (Cantidad de virus en el cuerpo) y conteo de CD4 (conteo de células de defensa). De igual modo, se realizarán estudios generales con el objetivo de monitorear el estado general del cuerpo.

En México, medicamentos, citas con los infectólogos y estudios de laboratorio son completamente gratuitos para todos los ciudadanos mexicanos. Existen clínicas especializadas en infecciones de transmisión sexual, entre las que se incluye el VIH. Estos centros están dedicados a personas que no cuenten con seguridad social, pues, quienes sí, pueden tratarse en los centros de salud designados por sus empleos.

 

SaludVIH/SIDAMéxico

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