L1BRE: la apuesta de CDMX para vencer a Uber
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Viernes, 24 de Noviembre de 2017

L1BRE: la apuesta de CDMX para vencer a Uber

  Para 2018 se podrían reemplazar todos los taxímetros por tablets

Publicado en: Ciudad de México, el por

La llegada de los smartphones y otros dispositivos móviles inteligentes dieron la entrada a soluciones digitales previamente insospechadas. Un ejemplo claro es la industria del transporte, donde Uber se ha convertido en el principal exponente. Sin embargo, las alternativas tradicionales buscan ponerse a la par de estos nuevos competidores, y en la Ciudad de México (CDMX) ya se plantea una nueva apuesta para vencerlos: L1BRE.

L1BRE es un proyecto de modernización de la industria de los taxis tradicionales, abanderada por la Iniciativa Privada y el gobierno de la CDMX. Esta apuesta pretende emparejarse y vencer a servicios como Uber y Cabify, los cuales han sido protagonistas de múltiples escándalos de seguridad, a través de la incorporación de un sistema de tabletas y monitoreo online de los viajes realizados en unidades oficiales; en el cual también se incorporará un botón de pánico para pasajeros y conductores, así como seguros contra accidentes y robos.

Actualmente, esta apuesta para vencer a Uber se encuentra ya instalada en aproximadamente mil 250 taxis de la CDMX, y para 2018 el sistema L1BRE debería operar a su máxima capacidad en las más de 138 mil unidades registradas en la capital. La Secretaría de Movilidad (Semovi) afirmó que las tarifas actuales, 8.74 para banderazo y 13.10 en sitio, no serán modificadas por la adición de dicha tecnología.

El costo de inversión de este proyecto sería de 565 millones de pesos, recuperables en seis meses con las tarifas planteadas

Sin embargo, la licitación del sistema L1BRE generó una discusión legal con una empresa fabricante de taxímetros, de acuerdo a L1BRE. En mayo de 2016, Semovi publicó los requisitos para esta apuesta para vencer a Uber, en donde se especificó que el acuerdo debía ser realizado por un mexicano mayor de edad, y la inversión debía ser de forma directa. Un mes después, la concesión fue dada a la compañía Lusad, propiedad del cubano-estadounidense Felice Gorordo.

A pesar del origen de la compañía Lusad, L1BRE pudo concretarse gracias a la intervención del empresario mexicano Eduardo Zayas Dueñas, directivo de la empresa; y a la negociación realizada por Santiago León con Semovi para permitir la existencia de esta apuesta para vencer al servicio de Uber a nivel legislativo. Dichas pláticas con la dependencia se debieron a que, originalmente, un tribunal federal había catalogado de ilegal el plan del gobierno de la CDMX para reemplazar los taxímetros con las tabletas.

León fungió como diputado de 2000 a 2003 en el entonces Distrito Federal por parte del Partido Verde Ecologista de México, periodo en el cual se vio envuelto en múltiples escándalos por desvío de recursos. La concesión otorgada a la apuesta dicta que el cargo por servicio a los conductores de taxistas de CDMX, podría ser de hasta 12 pesos por servicio; pero L1BRE decidió realizar los cobros al usuario, de entre 3.50 y 6.50 pesos para proteger a los trabajadores. Los costos de la instalación de tabletas, y el mantenimiento de software y servicio también serían nulos, de acuerdo a la misma empresa.

 

 

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