UMBRAA plantea reforzar el rigor de los ensayos clínicos con psicodélicos

Ciudad de México  

Unsplash

El desafío: distinguir el efecto del fármaco del peso de las expectativas

 

Un ensayo clínico pierde parte de su capacidad para controlar las expectativas cuando los participantes pueden adivinar qué recibieron. Ese es un problema especialmente visible con los psicodélicos: sus efectos distintivos pueden revelar quién recibió la sustancia estudiada y quién pertenece al grupo de control.

Investigadores de la Universidad de California en San Francisco (UCSF), UC San Diego y la Universidad de Stanford consideran que esta dificultad no debería aceptarse como inevitable. En un artículo de opinión publicado el 16 de septiembre en JAMA Psychiatry, propusieron desarrollar controles más difíciles de identificar.

La cuestión central es el enmascaramiento, mecanismo utilizado para evitar que pacientes e investigadores sepan quién recibió el tratamiento activo. Si una persona reconoce los efectos característicos del psicodélico, puede deducir su grupo. Quien no los experimenta también puede concluir que recibió el placebo.

Esto complica separar los posibles efectos del medicamento de aquellos relacionados con las expectativas. La decepción de quien cree haber quedado en el grupo de control también puede influir en su experiencia y en los resultados observados.

La alternativa se denomina UMBRAA, acrónimo de Unidentifiable Multidrug Blinding with Reduced, Authorized Awareness. Su planteamiento combina medicamentos seleccionados y aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) con una divulgación limitada de información a los participantes.

En lugar de recurrir a placebos activos como la niacina, que puede causar enrojecimiento facial pero produce pocos efectos semejantes a una experiencia psicodélica, UMBRAA contempla mezclar fármacos de distintas clases. Uno de los ejemplos incluye un sedante, un estimulante y un cannabinoide.

La hipótesis es que sustancias con efectos diferentes podrían producir un estado alterado intenso y desconocido, más difícil de distinguir de los efectos de la psilocibina. La información autorizadamente limitada sobre los medicamentos administrados añadiría otra capa de incertidumbre sobre la asignación.

Josh D. Woolley, profesor asociado residente de psiquiatría y ciencias del comportamiento en UCSF y autor principal del artículo, recordó que otros tratamientos considerados eficaces mostraron resultados diferentes cuando fueron evaluados mediante ensayos controlados con placebo.

UMBRAA no es un método probado. Combinar varios medicamentos dentro de un ensayo clínico abre preguntas de seguridad y ética que deberán resolverse antes de establecer si la estrategia es viable.

Los pasos pendientes incluyen identificar combinaciones seguras, comprobar si realmente mejoran el enmascaramiento y definir medidas adecuadas de vigilancia médica y supervisión regulatoria. Por ahora, la propuesta no demuestra que los ensayos con psicodélicos hayan mejorado.

Su relevancia está en poner el foco sobre una debilidad metodológica: cuanto más reconocible sea una intervención, más difícil resulta medirla sin el peso de las expectativas. UMBRAA plantea una posible respuesta, pero su valor dependerá de investigaciones futuras capaces de demostrar tanto su seguridad como su eficacia para mantener el enmascaramiento.

 

Salud mentalPsicodélicosDrogas

¿Te gustó el contenido?

 

 

Recibe las noticias por correo

Entérate de la economía, noticias internacionales y el impacto en los negocios. Aviso de privacidad