Microplásticos en el cuerpo: qué sabemos y qué sigue sin respuesta

¿Qué pasa cuando los microplásticos llegan a los tejidos humanos?
Respirar, beber agua o calentar comida puede bastar para entrar en contacto con partículas de plástico demasiado pequeñas para verlas. Parte de esos fragmentos abandona el organismo, pero otros pueden atravesar barreras biológicas y llegar a tejidos que hasta hace poco parecían fuera de su alcance.
Los microplásticosya fueron detectados en distintas partes del cuerpo humano, incluido el cerebro. El hallazgo, sin embargo, no resuelve la pregunta más inquietante: qué ocurre una vez que esas partículas llegan allí. La ciencia puede seguir parte de su recorrido, observar cómo interactúan con células y registrar su presencia en determinados tejidos, pero todavía no sabe con certeza cuánto tiempo permanecen ni qué consecuencias tienen para la salud.
El tamañoparece ser una de las claves. Las partículas más grandes suelen permanecer en el tracto digestivo y eliminarse de manera natural. "Se expulsan a través de las heces", explica Sadeer Al-Kindi, cardiólogo del Hospital Houston Methodist. Sin embargo, los fragmentos mucho más pequeños pueden comportarse de otra manera.
Los nanoplásticos son fragmentos tan pequeños que pueden atravesar algunas barreras biológicas. Investigaciones citadas por Al-Kindi y compartidas con NotiPress muestran cómo partículas inferiores a aproximadamente 20 micrómetros pueden tener mayor capacidad para interactuar con las células.
Una vez en determinados tejidos, el sistema inmunológico puede reaccionar de distintas maneras frente a estos elementos extraños. Entre los mecanismos que se investigan aparecen la inflamación, el estrés oxidativo y las respuestas celulares al estrés.
Las dudas centrales pasan por cuestiones todavía abiertas:
La detección de estas partículas también alcanzó al cerebro. Un estudio publicado en Nature Medicine en febrero de 2025 encontró partículas plásticas extremadamente pequeñas en muestras de tejido cerebral obtenidas después de la muerte.
El trabajo ganó notoriedad y se transmitió con la idea de que el cerebro almacena una "cucharada de plástico", aunque esa expresión no describía fragmentos visibles extraídos del tejido. "El estudio es legítimo y fue revisado por pares, pero la referencia a una ‘cucharada’ es una interpretación ilustrativa, no una cantidad visible de plástico extraída literalmente del cerebro", advierte Al-Kindi.
El interés científico está puesto en otra cuestión: los fragmentos más diminutos pueden alcanzar zonas del organismo que cuentan con importantes mecanismos de protección.
La evidencia disponible permite observar mecanismos plausibles en estudios de laboratorio y detectar microplásticos en seres humanos, pero todavía no establece una relación directa entre determinada exposición y una enfermedad concreta.
Algo similar ocurre en el campo cardiovascular. Un estudio encontró microplásticos y nanoplásticos en placas de la arteria carótida y observó una asociación con un mayor riesgo de eventos cardiovasculares durante el seguimiento.
"Se trata de una observación, no de una prueba de causalidad, pero es uno de los estudios en humanos más sólidos hasta el momento que relaciona estos hallazgos con desenlaces clínicos", afirma Al-Kindi.
La falta de respuestas definitivas no significa que sea necesario eliminar todo el plástico de la vida diaria. Para Sadeer Al-Kindi, la estrategia pasa por reducir aquellas exposiciones que pueden evitarse con cambios simples, sobre todo cuando el plástico entra en contacto con alimentos calientes.
Algunas medidas posibles son:
La recomendación no parte de una certeza sobre cuánto daño provocan los microplásticos, sino de la posibilidad de disminuir exposiciones evitables mientras la investigación continúa avanzando.
Mientras tanto,la brecha entre detectar una partícula y conocer sus consecuencias sigue siendo amplia. Para cerrarla harán falta investigaciones capaces de seguir durante años la exposición y la salud de las personas. Hoy, incluso una de las preguntas más básicas continúa abierta: ¿Qué efectos tienen los microplásticos en la salud humana una vez que llegan a los tejidos y órganos?
"Todavía no contamos con datos sólidos en humanos para responder estas preguntas", reconoce el especialista.
Hospital Houston MethodistSalud





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