Regresar al trabajo tras la maternidad pone a prueba los beneficios laborales

Ciudad de México,  |   

Alan Cortés (NotiPress/Composición)

Flexibilidad, acceso médico y liderazgo coordinado marcan la diferencia en el posparto

 

Una empresa puede tener seguros, prestaciones y políticas de flexibilidad. Sin embargo, el regreso de una trabajadora después de la licencia de maternidad permite observar si ese respaldo funciona fuera del papel, justo cuando debe combinar nuevas responsabilidades de cuidado con cambios físicos y emocionales.

Durante el panel "La mujer no es un nicho: cómo rediseñar la salud, los seguros y los beneficios", realizado en el sector DisruptHer de Finnosummit 2026 en Ciudad de México, representantes de salud, seguros y gestión de personas plantearon que la maternidad no termina cuando concluye la licencia. Participaron Claudia Sosa, de Sofía; Estela Martínez, de Buk México, y Carla Ochoa, de Clara, bajo la moderación de Raúl Parra, de DPL News.

La discusión propuso reconocer el posparto como una etapa particular. La trabajadora puede volver a su puesto mientras todavía necesita consultas, revisiones u otros servicios de salud. En ese contexto, la flexibilidad puede facilitar la atención médica sin que la empleada perciba un riesgo para su evaluación o desarrollo profesional.

El acompañamiento no depende de una sola área. De acuerdo con lo expuesto en el panel, el proveedor de salud debe facilitar el acceso a los servicios; el equipo de People o recursos humanos necesita comunicar los beneficios disponibles y explicar cómo utilizarlos; y los líderes directos influyen en que una trabajadora pueda atender una necesidad médica sin sentir que incumple con sus responsabilidades.

Esta coordinación también permite enfrentar un problema frecuente dentro de las organizaciones: ofrecer prestaciones que los empleados desconocen o consideran demasiado complejas. Contar con un seguro no garantiza su uso. La falta de información sobre coberturas, los procesos confusos y una comunicación limitada durante el ingreso pueden llevar a que las personas paguen por servicios médicos incluidos en sus beneficios.

En el caso de la maternidad, el acompañamiento puede comenzar antes del nacimiento y continuar después del parto. Sosa explicó que el modelo de Sofía busca dar seguimiento durante consultas, estudios y eventos hospitalarios, además de mantener el contacto para favorecer el uso de los servicios disponibles.

La conversación incluyó otras necesidades de salud que pueden incidir en la experiencia laboral de las mujeres, como la pérdida gestacional, la endometriosis, la perimenopausia y el apoyo psicológico. La propuesta no fue solamente ampliar la oferta, sino revisar su utilidad real.

Medir registros, activaciones, consultas y utilización puede mostrar qué prestaciones son aprovechadas y cuáles requieren ajustes. Así, el retorno tras la maternidad se convierte en una prueba concreta: revela si la cobertura, la flexibilidad y el acompañamiento pueden utilizarse sin crear nuevas dificultades para cuidar la salud y continuar el desarrollo profesional.

 

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