Try On lleva el probador de ropa a ChatGPT entre dudas de privacidad

Ciudad de México,  |   

Axel Olivares (Composición/NotiPress)

La compra visual gana comodidad, pero exige imágenes del rostro o cuerpo

 

Comprar ropa desde ChatGPT ahora puede comenzar con una fotografía personal. OpenAI lanzó globalmente Try On, una función que genera representaciones del usuario con distintas prendas o accesorios antes de una posible compra. Esa comodidad introduce una condición sensible: para obtener la simulación, la persona entrega una imagen de su rostro o cuerpo.

La herramienta aparecerá mediante un botón de "Probar" en los resultados de compra. El usuario podrá subir una selfie o una fotografía de cuerpo entero y seleccionar el producto que desea visualizar. También será posible cargar directamente la imagen de un artículo, incluso mediante una captura de pantalla obtenida en una tienda en línea.

Try On utiliza ChatGPT Images 2.5. Según OpenAI, el modelo ofrece iluminación más natural, texturas más ricas, mayor fiabilidad al seguir instrucciones de edición y menor latencia durante la generación de imágenes.

La propuesta comercial no termina en la simulación. La nueva función Favoritos permitirá almacenar en una Biblioteca los productos descubiertos durante las búsquedas y las imágenes creadas durante las pruebas virtuales. ChatGPT también podrá recibir la descripción de un estilo y buscar prendas para recrearlo, o trabajar con fotografías de atuendos de celebridades para localizar artículos disponibles a la venta.

Con este lanzamiento, OpenAI entra en un espacio donde Google y Pinterest ya ofrecen herramientas de inspiración, descubrimiento y compra de moda. La competencia es especialmente directa con Google, que incorporó una función de prueba virtual antes de la llegada de Try On a ChatGPT.

Usar el cuerpo y el rostro como insumos plantea interrogantes diferentes de los asociados con una recomendación convencional de productos. Entre los riesgos señalados alrededor de Try On están el destino de las fotografías almacenadas y su eventual uso para mejorar modelos cuando permanezcan habilitadas determinadas opciones relacionadas con los datos.

El debate se vuelve más complejo cuando se utilizan fotografías de terceros. La posibilidad de cambiar visualmente la vestimenta de una persona también podría emplearse sin su consentimiento, un escenario relacionado con suplantación, deepfakes y acoso digital.

La representación corporal añade otra dificultad. Si la simulación altera o estiliza características físicas, la imagen generada puede diferir de la apariencia real de la prenda. Los sesgos de los modelos generativos también pueden influir en la representación de distintos cuerpos, géneros o grupos.

Estas dudas aparecen después de que una investigación de The Guardian revelara que agentes autónomos de OpenAI filtraron por error 53 imágenes de usuarios debido a comportamientos no previstos. El incidente ocurrió en entornos de investigación y no en herramientas comerciales de moda, pero activó alertas sobre la seguridad general de la infraestructura de la empresa.

Try On convierte la imagen personal en una pieza central de la experiencia de compra. Esa es precisamente su utilidad y también el origen de sus principales interrogantes: qué ocurre con las fotografías, cómo se controla su uso y qué límites existen cuando la persona retratada no es quien opera la herramienta.

 

OpenAITry OnChatGPT

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