Conoce estos puntos para entender la Reforma eléctrica de AMLO

Ciudad de México  

lopezobrador.org.mx

La iniciativa, comparable con una expropiación, podría dejar obsoletas inversiones privadas por más de 40 mil millones de dólares

 

En la madrugada del 24 de febrero de 2021, la Cámara de Diputados aprobó la iniciativa preferente de reformas a la Ley de la Industria Eléctrica. Esta reforma, propuesta por el presidente Andrés Manuel López Obrador, tiene la intención de fortalecer a la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Un análisis de BBVA indica, la iniciativa, comparable con una expropiación, podría dejar obsoletas inversiones privadas por más de 40 mil millones de dólares, representando cinco veces más el desembolso para la Refinería Dos Bocas. En este sentido, el Ejecutivo busca que las centrales hidroeléctricas de la CFE despachen primero su energía al sistema eléctrico, seguidas de su central nuclear, plantas geotérmicas, de ciclos combinados y termoeléctricas.

AMLO pretende cambiar el criterio de los costos variables a costos fijos, debido a que el mercado eléctrico mayorista no refleja los costos totales de generación de electricidad. Esta situación se deriva de la reforma energética estipulada en el gobierno del priista Enrique Peña Nieto. Bajo esta línea, el gobierno de AMLO argumenta que la reforma del PRI promovió la entrega de permisos de generación de manera desordenada, saturando las líneas de transmisión.

Esta nueva reforma busca otorgar permisos de generación subordinados a los planes gubernamentales, pues, según el gobierno federal, la proliferación indiscriminada de permisos constituye un "grave" riesgo para el funcionamiento de la red nacional de transmisión y redes de distribución. En este sentido, los permisos entregados deberán alinearse al Programa Nacional del Sistema Eléctrico Nacional (Prodesen) elaborado por la Secretaría de Energía.

De igual forma, AMLO busca que las plantas de la CFE puedan emitir certificados de energía limpia sin considerar el inicio de su operación comercial. Actualmente, las centrales que pueden emitir estos certificados son aquellas que arrancaron operaciones después del 11 de agosto de 2014, o las que tuvieron aumentos en su capacidad de generación.

Los certificados dan fe de la generación de luz con fuentes limpias; no obstante, el sector privado señaló los riesgos de esta parte de la iniciativa. Según el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), si las plantas de la CFE emiten certificados, estos inundarían el mercado incipiente y resultaría en una devaluación de los títulos a cero.

Por otro lado, esta nueva reforma propuesta por AMLO se despide de las compras obligadas de la CFE en subastas eléctricas. Contextualizando, con la reforma de 2013, la CFE -suministradores de servicios básicos- tienen que contratar cobertura eléctrica exclusivamente con subastas organizadas por el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace). En este sentido, si la CFE requiere más energía, acude al mercado eléctrico mayorista, con precios más altos; las subastas de electricidad establecieron precios de generación de hasta 20 dólares por MegaWatt-hora (MWh). Esta cifra, en su momento, fue un récord internacional y referencia para otras subastas mundialmente.

La anulación de permisos para autoabasto eléctrico también se postula dentro de la reforma eléctrica de AMLO. Este modelo se estableció en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) en función de que grandes consumidores industriales pudieran generar su propia energía. Empresas como cementeras, acereras o automotrices generaban su propia electricidad y la incorporaban a la red de transmisión, aún cuando la planta no estuviera en la misma zona que sus fábricas.

Dicha situación generó que se pudieran sumar socios a una central con un solo dólar; la CFE ha denunciado desde entonces un "mercado negro" de electricidad con precios por debajo del mercado eléctrico mayorista bajo este esquema. Bajo esta línea, la reforma eléctrica de AMLO busca que la Comisión Reguladora de Energía (CRE) invalide permisos con participantes como Femsa, Walmart, Bimbo, Telmex y AT&T.

Asimismo, con la nueva reforma eléctrica de AMLO se establece la revisión de contratos de la CFE con productores privados. En este sentido, pretende revisar y dar fe de la legalidad y rentabilidad para el gobierno de los contratos de generación y compraventa eléctrica de la empresa estatal suscrita con Productores Independientes de Energía (PIE). "Existe una contradicción insalvable, lo que provocó su desnaturalización y la causación de graves daños patrimoniales a la CFE. Siendo ello una razón más que suficiente para proceder a la revisión de su legalidad", indica AMLO en el dictamen.

 

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